Son variados y diversos los desafíos que enfrentamos para vencer las dificultades del clima desértico de nuestra región: la falta de lluvias, la aridez del suelo, la actividad eminentemente minera; todos estos son factores que conllevan a una escasa motivación por el autocultivo, transformándose en elementos que nos motivan a realizar la innovación escolar que proponemos:

La idea del proyecto es implementar en el Colegio San Patricio un invernadero, un huerto escolar y un parque reciclado, donde puedan sembrarse algunas plantas útiles para usos medicinales, hortalizas frescas y que además sea un grato lugar de entretención en los recreos, con juego y decoración reciclada confeccionada por los alumnos y alumnas del colegio.

Proyecto de emprendimiento e innovación escolar, adscrito al programa Innova2 2016 de la Universidad Católica del Norte asociada a la Fundación Minera Escondida.

Una vez adquirido este conocimiento de pequeños agricultores, en un futuro cercano buscamos que esta conciencia pionera en los educandos y sus familias sea puesta en práctica y vaya masificándose a través de las generaciones, trascendiendo en huertos urbanos, ya sea en departamentos, casas, condominios, etc.
La idea es generar un enfoque hacia la obtención, a pequeña escala, de productos agroalimentarios para el autoconsumo familiar, a través de la creación de un sistema de ahorro económico y alimentación saludable como respuesta al aumento de la población, urbanización y precios de los productos, y así mejorar tanto la dieta de los niños y niñas, como la salud de la ciudad de Antofagasta y de la comunidad San Patricio.

El equipo emprendedor participante de esta gran iniciativa son los alumnos; Francisco Solís Cabrera, Rosa estay Torrejón y Francisca Correa Rojas de tercer año Medio, a cargo del proyecto la docente Carolyn Avila Hill.